Niños disfrazados corriendo aquí y allá. La alegría está presente en el ambiente. ¡Es Halloween! Pocas noches del año son tan esperadas por los más pequeños como esta. Y es entendible: un gran festín de dulces está por venir. ¡Chicles, caramelos, bombones, chocolates y mucho más! Es el sueño de todo niño, ¿cierto?

Aunque este escenario es algo cercano al paraíso para la gran mayoría de los chiquitines, existe el peligro de poner en riesgo la salud bucal debido a una mayor ingesta de azúcares, colorantes artificiales, y otros ingredientes que muchas golosinas pueden contener y que no son favorables para la salud. La buena noticia es que aunque tal vez no lo sabíamos, siempre hay alternativas saludables.

 

Mantener el control ante la alegría

Con la efervescencia de este día tan especial, es normal que en medio de la algarabía no se lleve un control riguroso de lo que tanto los niños como los padres, recolectan y comen. No obstante, sería positivo no perder de vista eso que ingerimos, pues rápidamente podríamos caer en excesos y no ser conscientes de su cantidad y calidad.

“Solo son dulces” y “Se celebra una vez al año”, son algunos argumentos que podríamos escuchar en ese día para justificar comer golosinas a lo grande. Pero esto va más allá.

Las golosinas aportan calorías, pocas sustancias nutritivas para el organismo y el azúcar en la boca se convierte en ácido que dura aproximadamente media hora, dañando los dientes después del consumo. Adicionalmente, existe una correlación entre la ingesta de azúcares refinados y los problemas odontológicos en los niños, especialmente las caries. 

 

Creatividad y estrategia

Sabemos que los niños exigirán su parte del botín y clamarán por él en alegre coro por las calles y las casas.

Lo que puedes ofrecer cuando llamen a tu puerta en ese día, son bocaditos saludables. ¿Y qué puede ser un bocadito saludable?, muchos se podrían preguntar; la respuesta es sencilla: desde una fruta, hasta una barrita energética o un bocadito hecho, por ejemplo, de granos, frutos secos y miel.

Igualmente, podrías compartir esta información con tu comunidad o tus familiares y amigos cercanos, para hacer de esta festividad un momento no solo de comer dulces jubilosamente, sino de promover la buena salud.

 

Una gran alternativa

El chocolate, de manera concreta, puede ser una gran opción para regalar en Halloween. Si bien no es del todo un bocadillo saludable, puede ubicarse en el punto de equilibrio entre lo que buscarán los niños y lo que será mejor para ellos.

En cantidades adecuadas, el chocolate es rico en antioxidantes, hierro, vitamina E y fibra. Comparado con otros dulces, su adherencia a los dientes es menor, y en caso de que existan restos en la dentadura, serán eliminados con el paso natural de la saliva. Si se presenta junto a otros ingredientes, como en una barrita de proteína, los beneficios pueden potenciarse aún más ya que estas suelen estar enriquecidas con vitaminas y minerales, no contienen grasas trans ni endulzantes artificiales, y dan mantenimiento a la masa muscular, lo que hace de ellas un producto delicioso y saludable.

Las opciones, una vez que las buscas, pueden ser prácticamente incontables. ¡Pon a prueba tu creatividad, y haz de este Halloween para los tuyos y tu comunidad una experiencia saludable!